Una inversión privada por 500 millones de dólares podría concretarse en el municipio de Palmar de Bravo, donde una empresa cementera analiza instalar una nueva planta como parte de su proceso de expansión en el país.Así lo dio a conocer Cesár Bonilla Yunes, presidente del Consejo de Organismos Empresariales (COE) en Puebla, al informar sobre los alcances de la primera reunión entre el sector empresarial y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El líder empresarial señaló que durante el encuentro se abordó de manera prioritaria el tema de la seguridad, al considerar que los avances registrados en esta materia comienzan a generar confianza para atraer inversiones, incluso en regiones con antecedentes de alta incidencia delictiva.Indicó que la empresa, próxima a iniciar operaciones en el estado de Durango, tiene interés en establecerse en el Triángulo Rojo, específicamente en Palmar de Bravo, una zona que durante años ha sido catalogada como foco de inseguridad.Bonilla Yunes explicó que este interés obedece a las acciones emprendidas por los gobiernos federal y estatal para brindar protección a proyectos estratégicos, lo que abre la puerta a un cambio en la percepción sobre esta región del estado.
Agregó que solicitó a la presidenta de la República que las inversiones de gran escala cuenten con resguardo especial, a fin de evitar que sean víctimas de extorsión o cobro de piso una vez que entren en operación.De acuerdo con el empresario, Sheinbaum Pardo coincidió en la necesidad de impulsar una reconversión económica del Triángulo Rojo, apostando por la instalación de zonas industriales y comerciales que generen empleo y reduzcan los factores que propician la delincuencia.
Sobre el proyecto cementero, detalló que ya se realizaron pruebas técnicas en el banco de suministro ubicado en Palmar de Bravo, las cuales arrojaron resultados favorables. Además, subrayó que la planta operaría con tecnología de última generación, con menor impacto ambiental.Finalmente, destacó que el proyecto podría generar hasta 7 mil empleos directos en un periodo de cinco años, y que la empresa busca iniciar su instalación antes de que concluya el año, aprovechando la ubicación estratégica de Puebla y su mano de obra calificada.