Una trabajadora de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Puebla (CANACO Puebla) denunció presuntos actos de hostigamiento laboral al interior de la institución, situación que según su testimonio, se habría intensificado tras solicitar un aumento salarial y en medio del proceso interno relacionado con afiliaciones de socios.
Ángeles González Matuz señaló que ingresó a trabajar a Canaco Puebla hace aproximadamente dos años y medio como asistente de dirección y supervisora de membresía y registro del Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM), y posteriormente se desempeñó como supervisora de membresía.
De acuerdo con su versión, tras el evento Invictus logró conseguir 80 por ciento de los patrocinadores, los cuales provenían de afiliados a la cámara, por lo que solicitó un incremento salarial; sin embargo, afirmó que la directora del organismo, Alejandra Mendoza Luna, le informó que no existía presupuesto para otorgarlo.
Posteriormente, fue contratado como subdirector Óscar Leonardo Flores Osnaya, quien, afirmó, comenzó a cuestionar su desempeño laboral.
La denunciante indicó que informó a la directora sobre esta situación; no obstante, aseguró que la respuesta fue que debía concentrarse en las ventas.
De acuerdo con su testimonio, el 5 de marzo le fue retirada su computadora bajo el argumento de realizar una auditoría interna. Posteriormente, el 6 de marzo, se le indicó que no debía interactuar con sus compañeras de trabajo y, para el 9 de marzo, se le informó que el proceso de revisión continuaba.
Asimismo, señaló que durante este periodo la dirección le solicitó compartir constantemente su ubicación, además de realizar la digitalización de cinco libros, tarea que aseguró no corresponde a las funciones de su cargo.
También afirmó que el subdirector la mantiene bloqueada en medios de comunicación, pese a que es su jefe inmediato, lo que dificulta la comunicación necesaria para el desarrollo de sus actividades laborales.
González Matuz sostuvo que la situación se intensificó después de que varios afiliados que llegaron con ella, referidos a través de otros socios, se integraron a una planilla dentro del proceso interno, lo que generó señalamientos en su contra al considerar que estaría inclinada hacia un candidato.
González Matuz afirmó que su función como ejecutiva de membresía es afiliar empresas, por lo que aseguró que su trabajo es imparcial y no implica preguntar a los socios por sus preferencias dentro de los procesos internos de la organización.
En ese contexto, señaló que en el sitio web de la cámara su cargo fue modificado de supervisora de membresías a ejecutiva de membresías sin que, según indicó, existiera una notificación o autorización previa de su parte, ni la firma de un nuevo contrato que respaldara dicho cambio.
Incluso afirmó que en la misma plataforma institucional la fotografía asociada a su perfil aparece ligeramente modificada respecto a la imagen original que había sido utilizada previamente.
En ese sentido, relató que los señalamientos surgieron luego de que explicó a un afiliado el procedimiento para ejercer su voto mediante carta poder, en caso de que el titular no pudiera acudir personalmente a recogerlo.
Según indicó, a partir de ese momento ha enfrentado exclusión dentro de su área de trabajo, limitaciones en la comunicación institucional y señalamientos frente a otros compañeros, quienes menciona habrían interpretado que estaba favoreciendo a un candidato.
González Matuz indicó que llevó la situación ante el presidente de CANACO Puebla, Manuel Flores Fernández, quien, según su versión, le comentó que debía revisar el tema directamente con la directora, al tratarse de asuntos operativos internos.
La denunciante también expresó preocupación por comentarios que, aseguró, habrían sido realizados por el subdirector ante una compañera de trabajo relacionados con su situación personal y familiar, señalando que incluso se mencionó que sabía dónde vivía, lo que afirmó le generó inquietud.
Asimismo, refirió que dentro de los archivos de la cámara existe una acta administrativa en la que estuvo involucrada con el encargado de comunicación, luego de que presuntamente intentara gritarle durante un desacuerdo laboral.
También señaló que, hasta donde tiene conocimiento, la institución no cuenta con protocolos claros para atender casos de acoso laboral ni con mecanismos adecuados para prevenir riesgos psicosociales, conforme a lo establecido en la Norma Oficial Mexicana NOM-035, que regula la identificación y prevención de estos riesgos en los centros de trabajo.
En sus palabras, la trabajadora expresó que “las mujeres no deberían sentirse inseguras en su lugar de trabajo”, al considerar que tanto el hogar como el espacio laboral deberían representar entornos seguros.
Finalmente, señaló que CANACO Puebla, institución con más de 136 años de historia, representa a miles de empresas en la entidad, por lo que afirmó debería ser un ejemplo en materia de prácticas laborales y protección a los trabajadores.
Hasta el momento, CANACO Puebla no ha emitido una postura pública respecto a estos señalamientos.