En la discusión para actualizar la Carta Urbana, el regidor José Andrés Agustín Cerón Salas tomó un rol protagónico al fijar la postura que terminó convenciendo al Cabildo.
Su mensaje fue contundente: esta no es solo una actualización técnica, sino la herramienta que definirá si Puebla crece con orden o en el caos durante las próximas dos décadas.
Actualizar la Carta Urbana es cumplir la Constitución y las leyes estatales. Se acaba la discrecionalidad: ahora todos sabrán qué se puede construir, dónde y cómo.
Puso candados: toda obra deberá tener dictamen de impacto ambiental municipal, censo del arbolado y compensar mínimo 10 a 1 cada árbol intervenido, con garantía de supervivencia. “Sin mitigación ni transparencia, no hay obra”, advirtió.
Con datos del INPLAN, recordó que la mancha urbana creció 30% en 10 años. La apuesta es por una ciudad compacta que use el suelo que ya tiene y no siga encareciendo servicios como el agua.
Al cerrar, el regidor llamó a votar por legalidad, orden y sostenibilidad. Su intervención fue decisiva para darle rumbo y peso político al dictamen aprobado.